Los hermanos Tanner, de Robert Walser

Dicho de otro modo, en lugar de dedicarme a leer a Robert Walser, por ejemplo, me puse a escribir sobre él para tener que leerlo. (Enrique Vila-Matas) 

No le deseo a nadie ser yo. Solo yo soy capaz de soportarme. Saber tanto, haber visto tanto y no decir nada, absolutamente nada. (Robert Walser)

Descubrí a Robert Walser mientras descubría a Enrique Vila-Matas. También leí un ensayo de J. M. Coetzee sobre el escritor suizo, algo así como una pequeña biografía, excelente como todo lo que escribe Coetzee pero que no me empujó al abismo como sí lo hizo Vila-Matas. Debo admitir que haber leído sobre Walser antes de leer al propio Walser ya crea una serie de expectativas o cierta predisposición, y sí, para qué negarlo, algo de devoción. Pero también es cierto que al leer alguna de sus obras se siente algo parecido a recibir un suave masaje o, en otras palabras, leer a Walser es fácil, estimulante y uno quiere más.


...cierto es que sólo soy respetado por una persona: yo mismo, pero es alguien cuyo respeto es el que más me importa 
...En una reunión bien concurrida donde lo importante es manifestarse y agradar lanzando parrafadas brillantes, tú permanecerás siempre mudo porque no tendrás ganas de abrir la boca entre tanto charlatán inútil
...Acabaré convirtiéndome en un hombre entregado en cuerpo y alma al presente, sin recordar mi afinidad con cosas aún pendientes
...Tengo que buscarme otra vida, una nueva, aunque mi vida entera deba consistir en la simple búsqueda de esa vida  


En "Los hermanos Tanner" puede dar la sensación de que no ocurre nada, que los paseos no te llevan a ningún sitio, y, sin embargo, podemos encontrar a un hombre avanzado a su tiempo e incluso al nuestro. Robert Walser nos habla con la misma naturalidad sobre infidelidad, incesto, homosexualidad, arte y, ante todo, de paseos y lo que se siente durante los mismos. 
Como dice Kafka, y podemos leer en la contraportada de la edición de bolsillo que hace pocos meses salió a la venta, «¿Acaso Simon Tanner no vagabundea, nadando en la felicidad, para no producir nada, a no ser el goce del lector?» Y es que el mismo Simon podría ser el alter-ego de Robert Walser. Como curiosidad aparece un personaje, un poeta, al que el propio Simon Tanner encuentra muerto y congelado en la nieve tal y como cincuenta y tres años después de publicarse esta novela unos niños hallaron el cadáver de Robert Walser. Casi que vaticinó su muerte, e incluso, Simon Tanner, la ensalza, le parece de lo más esplendida, una tumba de gran nobleza. 


“El día de Navidad de 1956, la policía de la ciudad de Herisau, al este de Suiza, recibió una llamada: unos niños se habían tropezado con el cuerpo de un hombre muerto por congelación en un campo nevado. Cuando llegó a la escena, la policía primero tomó fotografías, luego retiró el cuerpo.

El difunto no tardó en ser identificado: era Robert Walser, de setenta y ocho años de edad, que había desaparecido de un hospital mental de la zona. (…)
Las fotografías de la policía mostraban a un anciano ataviado con un abrigo largo y botas, despatarrado sobre la nieve, los ojos totalmente abiertos, la mandíbula floja. Estas fotografías se han reproducido amplia (y desvergonzadamente) en la literatura crítica sobre Walser (…)
(J. M. Coetzee)

Robert Walser te gustará si te gusta la poesía, si te gusta pasear, si cuando vas por un sendero no sientes tedio.

Agua, perro, caballo, cabeza, de Gonçalo M. Tavares

No quería ser menos, yo también quería leer al escritor más aplaudido del momento, ese del que lectores y escritores a los que respeto y admiro tan bien hablan. Así pues, este es mi primer encuentro con Gonçalo M. Tavares. Un libro difícil de clasificar. De hecho en algún lugar he leído que por esta obra recibió en 2006 el Grande Prémio do Conto Camilo Castelo, aunque en la solapa de "Aprender a rezar en la era de la técnica", que será mi próxima lectura del mismo escritor, apuntan que con este libro ganó el premio revelación de poesía de la asociação portuguesa de escritores "Camilo Castelo Branco".
El caso es que tanto si se trata de poesía, cuento o microrrelato yo sigo en estado de shock y sólo puedo decir que me ha fascinado. "Agua, perro, caballo, cabeza" es un libro que a pesar de ser muy corto (24 relatos/poesías repartidas en 79 páginas), y de que aparentemente no te lleva a ninguna parte, te deja una agradable sensación, algo parecido a cuando en la duermevela crees haber dado con la respuesta final, ese momento del sueño en el que has hallado la solución al gran enigma, aunque luego te des cuenta de que sólo era eso, parte de un sueño. En cada relato sucede algo que te golpea la mente de tal manera que pasas del estupor inicial ante todos los  interrogantes que se han abierto, a una extraña sensación de pesadilla; escenas que en buena parte me han recordado a "Amberes" de Roberto Bolaño, ese extraño poemario que muchos coinciden en compararlo con el universo pesadillesco de David Lynch. 
Encontramos también un buen puñado de máximas, muchas de ellas sobre la muerte. De nuevo la muerte como leitmotiv en uno de los libros que leo este año: "Las únicas ilusiones son sobre los muertos. Consideras que ellos son mejores de lo que realmente son."  
"A veces, pensar en eso me calma: puede no ser hoy, pero también vas a morir."
"...son visiones de aquello que ocurrió hace años: los muertos son, en la cabeza de los vivos, más felices de lo que realmente fueron. Porque nadie acierta."

Pero hay también en mitad de pasajes macabros, grotescos, otros que resultan extraordinarios, maravillosos, pura poesía:
"No busques en la hierba muda, busca la hierba muda ...estos dos versos los señalé con mi lápiz localizador de bellezas... " 
Ocurre con muchos poemas, canciones o cuentos, que uno sabe que va a volver a ellos. Con "Agua, perro, caballo, cabeza" no sólo porque se pueda leer de una sentada, también por el inmenso placer que a uno le produce descubrir algo distinto, sentirse asombrado de nuevo. Presiento que Gonçalo M. Tavares va a entrar en mi biblioteca con la fuerza que lo hicieron en su momento todas las novelas de Paul Auster, Kurt Vonnegut o Haruki Murakami entre muchos otros. Así lo espero, así deseo que lo lean en el blog.

Reseña de Jose en Libros, cd's, cine...  

Abyección

en una ciénaga dos horas antes que el despertador despiertas tú. evocas a Justine. descrédito, humillación. ya, ya, en la vida ocurren cosas más terribles ¡a ti qué te van a contar! pero algo en ese proceso mezquino te impide descansar; qué no dijiste y debiste decir, qué dijiste y debiste callar.


...luchando mucho con este hilo de lana gris que tengo enredado entre mis piernas. 
Es muy pesado para andar arrastrándolo.*



*Justine (Kirsten Dunst) en Melancholia

El hombre que gritó la Tierra es plana, de Roberto de Paz

Está siendo un gran año de lecturas. No por la cantidad, que es considerable, sino por la calidad que es lo verdaderamente importante. Mi satisfacción como lector está en uno de los momentos más álgidos que recuerdo. Y es que ya llevo unas cuantas que podrían desbancar mi ranking, mi lista de hits, una lista mental que he confeccionado con las novelas que me han ayudado a sobrellevar esta sana adicción. Una adicción que a su vez me ha salvado en momentos cruciales de mi vida o que me empuja a vivir vidas paralelas, a olvidarme por un tiempo de la "realidad" que nos rodea.

El hombre que gritó la Tierra es plana, la primera novela de Roberto de Paz, no ha impedido que ignore las malas noticias actuales (quien la haya leído comprenderá por qué lo digo), pero sí me ha hecho revivir el efecto que causó en mí la primera vez que leí a Paul Auster, uno de mis autores favoritos, es decir, evadirme y entrar en historias que se ramifican y a su vez éstas llevan a otras -unas pura fantasía e imaginación, las otras reales-. Algunos pasajes me han evocado la magnifica y monumental novela de Michael Chabon, Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, y me ha parecido encontrar un par de guiños a Vonnegut, y uno a un conocido escritor que también me gusta mucho, en concreto un guiño a su novela más famosa, que no voy a desvelar porque podría arruinar uno de los geniales e inesperados giros de la trama.



Pero además de una gran novela de ficción, en El hombre que gritó la Tierra es plana, subyace una profunda y estudiada reflexión. Una narración hilvanada con la maestría de un escritor curtido, sin fisuras, sin flecos.
Es otra de las novelas en las que la muerte y el suicidio están presentes, y ya llevo unas cuantas este año. En fin, una más en la lista de las que han conseguido que aprenda algo nuevo (lo que ocurrió en Camboya o la anécdota sobre la primera guerra mundial, por ejemplo). En algunos momentos me he visto obligado a meditar con el libro todavía en el regazo, y si a todo eso le sumo solipsismo, distopía, casualidades, recomendaciones literarias, personajes entrañables... estamos, sin duda, ante mi libro de cabecera, una novela sensacional, de las mejores que he leído en mucho tiempo.

Algunas de sus frases:

 "Para Camus, el suicidio es el único problema filosófico verdaderamente serio."

"...a veces merece la pena darle una oportunidad a lo improbable."

"...y de ahí, de forma incomprensible, saltamos a Tom Sawyer, El ruido y la furia y Las sirenas de Titán. Vonnegut le volvía loco. Cuando hablaba de literatura abría los ojos y se le iluminaba el rostro...Habría iluminado la ciudad de haberse podido conectar a la red."

"¿Salvarías al mundo ahora que lo has perdido todo?"

La Broma, de Milan Kundera

No me siento capaz de escribir un resumen de "La broma" de Milan Kundera. Me ocurre, como casi siempre que escribo una reseña en el blog, que me resulta  más sencillo hablar de sensaciones. De mis sensaciones.
Así pues, debo decir de entrada que esta ha sido una de las mejores novelas que he leído este año.

En "La broma" hay un personaje principal y lo que acontece durante quince años en la vida del mismo, pero ésta es una novela coral. Incluso me atrevo a decir que es una novela sobre los sentimientos de una nación, sobre un momento histórico real que muy bien podría pasar por una obra distópica en toda regla. De hecho algunos lectores han comentado que sentían algo parecido a cuando leyeron 1984 de George Orwell, y sí, debo darles la razón, pero además añadiría que no andamos tan lejos de vivir situaciones en nuestro propio país y en la actualidad como las que narra Kundera en "La broma".

A mí no me parece que sobre ni una sola página, ni un solo personaje está de más, y si hay una parte que se me hace algo tediosa es sólo por mi culpa, por mi falta de conocimiento sobre el tema que narra alguno de los personajes, pero lejos de criticar a Kundera lo primero que debo hacer es informarme, indagar sobre lo que desconozco. Esa podría ser una de las lecciones que uno aprende leyendo esta novela: antes de echar la culpa a los demás sobre algo que te ocurre, intenta averiguar qué es lo que tú haces mal.
Es eso precisamente lo que más me ha gustado de "La broma": las lecciones que aprenden o deberían  aprender los personajes, las lecciones que deberíamos aprender todos; y es que a las diferentes voces que hablan en esta novela las comprendes y las culpas a todas por igual, y ninguna de ellas puede dar por si sola, sin apoyarse en otra voz, una lección a las demás. Todos cometemos errores, toda acción tiene consecuencias y la mayoría de las veces las desconocemos, ignoramos el daño que hemos podido causar.

Ha sido un auténtico placer leer esta novela, la primera que escribió Milan Kundera y que ahora Tusquets recupera para su catálogo en esta traducción revisada del checo de Fernando De Valenzuela. Aprovecho la ocasión para comentar que no he encontrado ni una sola errata, así que, además de la bella prosa de Kundera, que permite leer como si estuvieras paseando sin pausas y absolutamente embelesado, hace aún más fácil la lectura el hecho de no tropezar con las indeseables faltas de ortografía o errores de imprenta que, sobre todo últimamente, nos encontramos en demasiados libros.

Otras y mejores reseñas de compañeros de esta lectura conjunta de "La broma" : Galletas chinas, 10.15 Saturday night, Libros, cd's, cine..., Leer sin prisa, El blog de Lahierbaroja

Desde aquí también quiero dar las gracias a Karo y a Sergio. Ya saben por qué.

Batalla de PD's amb Joan Arenyes

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VINILTECA 107