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Me gusta recordar las cosas a mi manera, no necesariamente como sucedieron
Ed: Do you own a video camera?
Renee Madison: No. Fred hates them.
Fred Madison: I like to remember things my own way.
Ed: What do you mean by that?
Fred Madison: How I remembered them. Not necessarily the way they happened.
El título de esta entrada puede llevar a pensar que de nuevo voy a hablar de "Carretera Perdida", pero no, sólo he querido usar la famosa frase de Fred Madison en respuesta a los detectives Al y Ed cuando le preguntan si tiene una cámara de vídeo, una respuesta que me parece perfecta para este post: “me gusta recordar las cosas a mi manera, no necesariamente como sucedieron”.
Y es que hoy me he despertado con Borges y luego, más tarde, en el tren leyendo a Vila-Matas, ha vuelto a aparecer. En los dos casos están presentes los recuerdos, nuestra memoria, cómo recordamos. Así que corto y pego ambas apariciones a continuación, aunque, eso sí, no necesariamente como sucedieron.
El pasado es siempre un conjunto de recuerdos, de recuerdos muy precarios, porque nunca son verdaderos. Acerca de esto le oí decir algo muy bello y conmovedor a Borges. Se lo oí decir en una conferencia secreta que él dio en Zékian, una librería clandestina que se hallaba en la segunda planta de una casa de la rue Littré.
[...]
Fui a Zékian sin futuro y salí sin pasado.
Escuché a Borges decir que recordaba que una tarde su padre le había dicho algo muy triste sobre la memoria, le había dicho: «Pensé que podría recordar mi niñez cuando por primera vez llegué a Buenos Aires, pero ahora sé que no puedo, porque creo que si recuerdo algo, por ejemplo, si hoy recuerdo algo de esta mañana, obtengo una imagen de lo que vi esta mañana. Pero si esta noche recuerdo algo de esta mañana, lo que entonces recuerdo no es la primera imagen, sino la primera imagen de la memoria. Así que cada vez que recuerdo algo, no lo estoy recordando realmente, sino que estoy recordando la última vez que lo recordé, estoy recordando un último recuerdo. Así que en realidad no tengo en absoluto recuerdos ni imágenes sobre mi niñez, sobre mi juventud.»
Después de evocar estas palabras de su padre, Borges se calló durante unos segundos que me parecieron eternos, y luego añadió: «Intento no pensar en cosas pasadas porque si lo hago, sé que lo estoy haciendo sobre recuerdos, no sobre las primeras imágenes. Y eso me pone triste. Me entristece pensar que no tengamos recuerdos verdaderos de nuestra juventud.»
Enrique Vila-Matas “París no se acaba nunca”
Nosotros estamos hechos, en buena parte, de nuestra memoria, Esa memoria está hecha, en buena parte, de olvido. (J.L. Borges)
Los hermanos Tanner, de Robert Walser
Dicho de otro modo, en lugar de
dedicarme a leer a Robert Walser, por ejemplo, me puse a escribir sobre
él para tener que leerlo. (Enrique Vila-Matas) No le deseo a nadie ser yo. Solo yo soy capaz de soportarme. Saber tanto, haber visto tanto y no decir nada, absolutamente nada. (Robert Walser)
Descubrí a Robert Walser mientras descubría a Enrique Vila-Matas. También leí un ensayo de J. M. Coetzee sobre el escritor suizo, algo así como una pequeña biografía, excelente como todo lo que escribe Coetzee pero que no me empujó al abismo como sí lo hizo Vila-Matas. Debo admitir que haber leído sobre Walser antes de leer al propio Walser ya crea una serie de expectativas o cierta predisposición, y sí, para qué negarlo, algo de devoción. Pero también es cierto que al leer alguna de sus obras se siente algo parecido a recibir un suave masaje o, en otras palabras, leer a Walser es fácil, estimulante y uno quiere más.
...cierto es que sólo soy respetado por una persona: yo mismo, pero es alguien cuyo respeto es el que más me importa
...En una reunión bien concurrida donde lo importante es manifestarse y agradar lanzando parrafadas brillantes, tú permanecerás siempre mudo porque no tendrás ganas de abrir la boca entre tanto charlatán inútil
...Acabaré convirtiéndome en un hombre entregado en cuerpo y alma al presente, sin recordar mi afinidad con cosas aún pendientes
...Tengo que buscarme otra vida, una nueva, aunque mi vida entera deba consistir en la simple búsqueda de esa vida
En "Los hermanos Tanner" puede dar la sensación de que no ocurre nada, que los paseos no te llevan a ningún sitio, y, sin embargo, podemos encontrar a un hombre avanzado a su tiempo e incluso al nuestro. Robert Walser nos habla con la misma naturalidad sobre infidelidad, incesto, homosexualidad, arte y, ante todo, de paseos y lo que se siente durante los mismos.
Como dice Kafka, y podemos leer en la contraportada de la edición de bolsillo que hace pocos meses salió a la venta, «¿Acaso Simon Tanner no vagabundea, nadando en la felicidad, para no producir nada, a no ser el goce del lector?» Y es que el mismo Simon podría ser el alter-ego de Robert Walser. Como curiosidad aparece un personaje, un poeta, al que el propio Simon Tanner encuentra muerto y congelado en la nieve tal y como cincuenta y tres años después de publicarse esta novela unos niños hallaron el cadáver de Robert Walser. Casi que vaticinó su muerte, e incluso, Simon Tanner, la ensalza, le parece de lo más esplendida, una tumba de gran nobleza.
“El día de Navidad de 1956, la policía de la ciudad de Herisau, al este de Suiza, recibió una llamada: unos niños se habían tropezado con el cuerpo de un hombre muerto por congelación en un campo nevado. Cuando llegó a la escena, la policía primero tomó fotografías, luego retiró el cuerpo.
El difunto no tardó en ser identificado: era Robert Walser, de setenta y ocho años de edad, que había desaparecido de un hospital mental de la zona. (…)
Las fotografías de la policía mostraban a un anciano ataviado con un abrigo largo y botas, despatarrado sobre la nieve, los ojos totalmente abiertos, la mandíbula floja. Estas fotografías se han reproducido amplia (y desvergonzadamente) en la literatura crítica sobre Walser (…) (J. M. Coetzee)
Robert Walser te gustará si te gusta la poesía, si te gusta pasear, si cuando vas por un sendero no sientes tedio.
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Stencils cazados en París 1: Jef Aerosol
Después de pasar unos días en París -luz, luz, museos, calles y bulevares, avenidas y plazas, cementerios (nunca estuve tan cerca de Júlio Cortázar, Carol Dunlop, Marguerite Duras, Charles Baudelaire, Serge Gainsbourg, Jim Morrison, Edith Piaf, Oscar Wilde...), librerías (en Shakespeare and Company nos hubiésemos quedado muchas horas)-, toca recopilar fotografías, datos y demás recuerdos y souvenirs.
Por supuesto también recorrimos Rue Vaneau, como no, y estuvimos en esa farmacia, en el número 25, donde el Doctor Pasavento compró aspirinas. Sólo decirle a Vila-Matas que lamentablemente ya no hay calma tensa en esa literaria calle, sino tensión desatada y ruido por culpa de unas obras al principio de la misma. Además pisamos una enorme mierda de, se supone, perro (si la llego a encontrar en el campo no hubiese dudado que la encargada de deponer dicha tarta era una vaca) mientras distraídos mirábamos hacia arriba en los portales y fachadas en busca de los números que llevaba apuntados en un papel repleto de microdatos sacados de Doctor Pasavento. En fin, a Rue Vaneau y a los cementerios ya les dedicaré otro post, éste es para los stencils cazados por las calles y rincones de París durante largos paseos Walserianos.
He conseguido fotografiar muchos stencils, pero por ahora empezamos con todo un descubrimiento, al menos para mí: Jef Aerosol.
fotos jordi via
Bailando descalzo
Aún no he agradecido las más de 50.000 visitas recibidas en este blog desde que empecé y que se han contabilizado esta semana. Sí lo hice en twitter, pero no aquí, donde se debía hacer. Así que muchas gracias por pasearos por LilVia, lil de pequeño, petit, y Via por mi apellido. Éste es el séptimo año que en LilVia escribo como mínimo una entrada. Quizá ésta será una de las entradas más vacuas, o tal vez no. Creo que la entrada más sosa es una en la que sólo hay una imagen. No lo sé. Me da igual. Esto es lo que es, un sueño, mi sueño. Y no hay nadie aquí para pellizcarme, y aunque lo hubiera y me pellizcara, podría ser producto de mi imaginación, de mi sueño, un sueño dentro de otro sueño y así sucesivamente hasta que nadie entienda nada, ni yo mismo.
Desde Doctor Pasavento que no menciono libros por aquí. Y desde entonces los libros han estado muy presentes en mi vida/sueño. Mucho.
¡Ay Doctor! en breve seguiré sus pasos... En Rue Vaneau, por ejemplo. Y ya ansío entrar en La Hune y ver al clochard en persona. Lo filmaré, lo fotografiaré, respiraré esa calma tensa cerca de la embajada de Siria. Luego os cuento.
Al terminar Doctor Pasavento leí El Adversario de Emmanuel Carrère. Mi amigo @Joanfelizz, con dos zetas porque es muy muy feliz, me sorprendió con ese regalo que un servidor había pedido a los reyes. De Carrère ya había leído Una Novela Rusa y la excelente biografía de Philip K. Dick, Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos.
A propósito de Philip K. Dick, acabo de leer en Entre Paréntesis de Roberto Bolaño algo que me ha fascinado, nada tiene de extraño por otra parte que me fascine algo escrito por él, corto y pego: Dick, pese a todo, no pierde en ningún momento el sentido del humor y por lo tanto no es un descendiente de Melville sino un descendiente de Twain, aunque Fresán, que sabe más de Dick que yo, oponga algún reparo. Para Dick todo arte es política. No olvidar eso. Dick es posiblemente uno de los autores más plagiados del siglo XX.
Todo arte es política... Qué curioso, el fin de semana pasado mantuvimos una interesante conversación con unos amigos sobre el arte, y por ahí iban los tiros. El artista, al final, se convierte en empresario y deja de crear arte, se decía. No voy a disertar aquí y ahora sobre el tema, pero no me negarán que algo de razón lleva.
El Adversario de Carrère me impactó. No sólo la frialdad del protagonista, que en 1993 mató a su mujer, sus hijos y sus padres, sino el hecho de que alguien pueda vivir tantos años fingiendo ser quien no es; engañando a amigos, vecinos, a su propia familia y además llevar un buen nivel de vida sin trabajar.
Después de Carrère he leído otro libro que me han regalado, el último de Paul Auster, Diario de invierno. Un libro seductor, aunque esperaba mucho más (casi todo lo que cuenta ya se sabía), lo leí en un par de días.
Enorme es (en todos los sentidos) Stone Junction de Jim Dodge del que sólo cito una frase y más adelante, quizá, me atreva a hacer una reseña: Los jefes del mundo no pueden hacerte nada que tú no puedas impedir que te hagan. Todos nos merecemos a nosotros mismos.
El siguiente ha sido también un regalo, de una amiga invisible, @Rosalia_RT. Lo más curioso es que los dos, yo sin saberlo, citamos la misma frase:
Debería tener en cuenta que las cosas que oímos por encima cuando el que habla no lo sabe adquieren un tinte de seriedad y siempre suenan peor de lo que en realidad son.
Se trata de una novela de Muriel Spark, una escritora de la que yo no sabía absolutamente nada. El asiento del conductor, una novela breve, intensa y con giro inesperado.
Y ahora estoy con varios, para no perder la costumbre. Después de leer en menos de tres días las memorias de Patti Smith, Éramos unos niños, de la que aún me estoy recuperando, me he lanzado con la poesía de Rimbaud: Por la mañana tenía la mirada tan perdida y el continente tan muerto,
que los que he encontrado quizás no me han visto.
De Patti Smith y sus memorias ya hablaré también más adelante, en una entrada dedicada sólo a ella, pero sí puedo decir que es un libro con el que he aprendido, he llorado y he sonreído, es una gran lección de instantes de amistad. Si con Stone Junction entran ganas de salir a pasear desnudo bajo la lluvia de primavera, con Éramos niños apetece escuchar las canciones de Patti Smith y bailar descalzo.
Ahora estoy en la recta final de Entre paréntesis de Bolaño, y, empiezo Babel, también de Patti Smith, del que quiero compartir un pequeño fragmento que para mí es puro arte, puro sueño:
creo que fue sábado, el día del descanso, cuando se inventaron las dificultades. el creador cayó dormido y soñó. fue el primer durmiente y el primer sueño. el sueño de dios. la caja de pandora primordial. del inconsciente del espíritu brotaron monstruos y artistas. los maestros y el arcángel.
Vivimos muy largo tiempo en nuestra imaginación, porque el desplazado es la alternativa ligera y corazonal. el desplazado es alguien sincero y preocupado y lleno de sangre brillante. pero para mi padre, el irrevocable extraño, no hay lugar donde ir. no aceptado por el mundo real y traicionado por el divino, se ha hundido en un estado de atrofia. un trofeo es un premio estacionario. es el junkie deviniendo junk el soñador haciéndose sueño. es la propia obra maestra. un trofeo. atrofia.
Desde Doctor Pasavento que no menciono libros por aquí. Y desde entonces los libros han estado muy presentes en mi vida/sueño. Mucho.
¡Ay Doctor! en breve seguiré sus pasos... En Rue Vaneau, por ejemplo. Y ya ansío entrar en La Hune y ver al clochard en persona. Lo filmaré, lo fotografiaré, respiraré esa calma tensa cerca de la embajada de Siria. Luego os cuento.
Al terminar Doctor Pasavento leí El Adversario de Emmanuel Carrère. Mi amigo @Joanfelizz, con dos zetas porque es muy muy feliz, me sorprendió con ese regalo que un servidor había pedido a los reyes. De Carrère ya había leído Una Novela Rusa y la excelente biografía de Philip K. Dick, Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos.
A propósito de Philip K. Dick, acabo de leer en Entre Paréntesis de Roberto Bolaño algo que me ha fascinado, nada tiene de extraño por otra parte que me fascine algo escrito por él, corto y pego: Dick, pese a todo, no pierde en ningún momento el sentido del humor y por lo tanto no es un descendiente de Melville sino un descendiente de Twain, aunque Fresán, que sabe más de Dick que yo, oponga algún reparo. Para Dick todo arte es política. No olvidar eso. Dick es posiblemente uno de los autores más plagiados del siglo XX.
Todo arte es política... Qué curioso, el fin de semana pasado mantuvimos una interesante conversación con unos amigos sobre el arte, y por ahí iban los tiros. El artista, al final, se convierte en empresario y deja de crear arte, se decía. No voy a disertar aquí y ahora sobre el tema, pero no me negarán que algo de razón lleva.
El Adversario de Carrère me impactó. No sólo la frialdad del protagonista, que en 1993 mató a su mujer, sus hijos y sus padres, sino el hecho de que alguien pueda vivir tantos años fingiendo ser quien no es; engañando a amigos, vecinos, a su propia familia y además llevar un buen nivel de vida sin trabajar.
Después de Carrère he leído otro libro que me han regalado, el último de Paul Auster, Diario de invierno. Un libro seductor, aunque esperaba mucho más (casi todo lo que cuenta ya se sabía), lo leí en un par de días.
Enorme es (en todos los sentidos) Stone Junction de Jim Dodge del que sólo cito una frase y más adelante, quizá, me atreva a hacer una reseña: Los jefes del mundo no pueden hacerte nada que tú no puedas impedir que te hagan. Todos nos merecemos a nosotros mismos.
El siguiente ha sido también un regalo, de una amiga invisible, @Rosalia_RT. Lo más curioso es que los dos, yo sin saberlo, citamos la misma frase:
Debería tener en cuenta que las cosas que oímos por encima cuando el que habla no lo sabe adquieren un tinte de seriedad y siempre suenan peor de lo que en realidad son.
Se trata de una novela de Muriel Spark, una escritora de la que yo no sabía absolutamente nada. El asiento del conductor, una novela breve, intensa y con giro inesperado.
Y ahora estoy con varios, para no perder la costumbre. Después de leer en menos de tres días las memorias de Patti Smith, Éramos unos niños, de la que aún me estoy recuperando, me he lanzado con la poesía de Rimbaud: Por la mañana tenía la mirada tan perdida y el continente tan muerto,
que los que he encontrado quizás no me han visto.De Patti Smith y sus memorias ya hablaré también más adelante, en una entrada dedicada sólo a ella, pero sí puedo decir que es un libro con el que he aprendido, he llorado y he sonreído, es una gran lección de instantes de amistad. Si con Stone Junction entran ganas de salir a pasear desnudo bajo la lluvia de primavera, con Éramos niños apetece escuchar las canciones de Patti Smith y bailar descalzo.
Ahora estoy en la recta final de Entre paréntesis de Bolaño, y, empiezo Babel, también de Patti Smith, del que quiero compartir un pequeño fragmento que para mí es puro arte, puro sueño:
creo que fue sábado, el día del descanso, cuando se inventaron las dificultades. el creador cayó dormido y soñó. fue el primer durmiente y el primer sueño. el sueño de dios. la caja de pandora primordial. del inconsciente del espíritu brotaron monstruos y artistas. los maestros y el arcángel.
Vivimos muy largo tiempo en nuestra imaginación, porque el desplazado es la alternativa ligera y corazonal. el desplazado es alguien sincero y preocupado y lleno de sangre brillante. pero para mi padre, el irrevocable extraño, no hay lugar donde ir. no aceptado por el mundo real y traicionado por el divino, se ha hundido en un estado de atrofia. un trofeo es un premio estacionario. es el junkie deviniendo junk el soñador haciéndose sueño. es la propia obra maestra. un trofeo. atrofia.
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Doctor Pasavento de Enrique Vila-Matas
Paseábamos por la llamada alameda del fin del mundo, cuando me preguntaron:-¿De dónde viene tu pasión por desaparecer?
Era una de mis voces la que preguntaba, una voz interior sobrevalorada, como bien dijo en una ocasión -en un tweet, para ser más exacto- mi amigo visible Gancedo. Una de tantas voces que viaja y decide por su cuenta, siguiendo o persiguiendo, eso sí, a otras voces, pensamientos y decisiones ajenas.
-¿De eso trata Doctor Pasavento? ¿de seguir voces?
De nuevo mi voz interior es la que pregunta. Habrá opiniones distantes sobre esta novela-ensayo-biografía, le digo.
En la lectura conjunta que hemos hecho a través de twitter con el hastag #lecturapasavento, hay comentarios al respecto, como el que hace @Gancedo "me dio mil ideas de lectura. Ahora empiezo Fuga sin fin de Joseph Roth" o el de @Joanfelizz "la verdad que #lecturapasavento es una librería abierta".
No puedo estar más de acuerdo con ellos, y es que al leer Doctor Pasavento uno quiere leer Fuga Sin Fin de Joseph Roth, Los Hermosos Años del Castigo de Fleur Jaeggy y, muy especialmente, toda la obra de Robert Walser. @Lilvia “Ya leí Jakob Von Gunten, ahora quiero leer los 3 Microgramas. Un libro lleva a otros y con #lecturapasavento aún más".
También coincido con @Offuscatio cuando dice "Cada página, un nuevo marcador". Yo nunca había marcado tantas páginas de un libro, mi ejemplar de Doctor Pasavento parece un acordeón, quizá debí marcar con un rotulador fluorescente, en lugar de doblar las hojas, los numerosos aforismos, los lugares que se cita y que quiero visitar y los autores y novelas que Vila-Matas menciona en la novela.
-¿Sabes qué te ocurre? Que no sabes cómo definir Doctor Pasavento, de la misma manera que no sabes qué responder cuando te preguntan por qué te gusta tanto Enrique Vila-Matas.
Ésta es otra de mis voces o personalidades, una que sólo viene cuando tiene ánimo de ponerme en evidencia.
Sí, quizás no sé explicar por qué me gusta Vila-Matas, ni tampoco sabría decirles qué se van a encontrar en esta magnifica novela, pero sí sé que mientras la he leído - la leo, porque es de esos libros de consulta que uno visita y revisita una y otra vez- lo que de verdad siento es la necesidad de seguir los pasos del Doctor Pasavento. Me gustaría seguirle y empezaría por el Paseo San Juan en Barcelona, después me sentaría en un banco de la catedral de Sevilla y después, desde la ventana del Hotel Suède, observaría la rue Vaneau y escribiría sobre cómo paso el día en París, percibiría el sonido a punto de estallar contenido en esa calle y compraría aspirinas a la dependienta de la farmacia Dupeyroux (deseo encontrarme con la segunda dependienta, la más ácida) y buscaría libros en la librería La Hune en el 170 del Boulevard Saint-Germain, y, si hubiese suerte, intercambiaría algunas palabras con el clochard ilustrado. Iría a Suiza, otra vez siguiendo los pasos de Pasavento que a su vez seguiría los pasos de Walser, y llegaría hasta el lugar exacto -con nieve o sin ella- donde hallaron muerto al autor de Jakob Von Gunten. Luego, allí en Herisau, visitaría el centro psiquiátrico -si me lo permitiesen- y al final, mostraría al escritor más conocido de un lugar solitario, mis microgramas escritos con un lápiz en papelillos y en letra muy menuda, o lo que vienen a ser mis posts, que la mayoría de veces escribo para mí pero con el deseo de que alguien capte mis segundas intenciones y donde casi siempre fracaso. Pero en fin, como digo, me gustaría ir tras los pasos de Pasavento, Walser y Pynchon, y oír las voces de Humbol e Ingravallo, y en una callejuela húmeda, oscura y estrecha, sin sonidos ni palabras, dejar que aparte se quedasen ya.
Doctor Pasavento quiere desaparecer y al mismo tiempo quiere ser hallado, quiere dejar de escribir pero lo hace escribiendo; quiere que no lo encuentren pero se siente molesto cuando se percata que no le echan de menos una vez ha desaparecido; le duele saber que no tiene a nadie; su lucha constante con infinitas desapariciones y apariciones, poniendo a prueba a sus conocidos, consultando su correo electrónico, para darse cuenta que nadie se percata de su desaparición, que nadie le busca.... En definitiva, lo que más le duele es que se le hace absolutamente imposible desaparecer y que los demás sientan por él lo mismo que él siente por Walser-Pynchon-Salinger.
Doctor Pasavento es una Lectura que lleva a otras lecturas, aunque también es una suerte de biografía de Robert Walser.
- Jakob Von Gunten, El Ayudante, El Paseo, Vida de Poeta, Los Hermanos Tanner, El Bandido, Escrito a Lápiz. Microgramas I, II, III. - Robert Walser
- Paseos Con Robert Walser - Carl Seelig
- Fuga Sin Fin - Joseph Roth
- Los Hermosos Años del Castigo - Fleur Jaeggy
- Mis Amigos - Emmanuel Bove
- Obra poética y narrativa de Miquel Bauçà
- Un Lento Aprendizaje, Mason y Dixon - Thomas Pynchon
“Ya en el hotel, frente al fuego, hemos vuelto a Descartes, al solipsismo, a la idea del yo y el otro... Nuestro
sentido del yo está formado por el inacabable monólogo, las
conversaciones que mantenemos con nosotros mismos y que duran toda la
vida.”
"La soledad es el afrodisíaco del espíritu, como la conversación lo es de la inteligencia."
En #lecturapasavento y en Café Literario Hay más aforismos y opiniones. Ha sido un placer comentar la lectura con todos ellos, gracias.
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