Macaco saved my life

Muchas veces he contado a mis amigos, conocidos y demás seres y estares, que Macaco salvó mi vida. Se podría decir que Rumbo Submarino fue la banda sonora de un momento extraño, aunque necesario en muchos aspectos de una transformación personal, un rumbo que elegí no sé muy bien por qué pero que sentía absolutamente básico para romper con una repetición de errores.
Los primeros resultados no fueron satisfactorios; dejar un trabajo que realmente me encantaba, cambio de residencia, soledad, inseguridad... Suma y sigue y te pillas una depre de dos pares de ya sabes qué.
Creo que estoy en 2001... más o menos.
Llegó Rumbo Submarino a mis manos con un S.O.S. advirtiendo que todo se ahoga en el mundo en su propio mar, pero el que tapa sólo retrasa... Así que por una parte me sentí identificado con algunas letras algo tristes pero también me transmitió esas ganas de salir del agujero con el mensaje que subyace en todas sus canciones acompañado de ritmos étnicos y scratches. Con Macaco sonando cada día en mi coche empecé una nueva etapa, veía las cosas de otro modo; volví a Terrassa, trabajé en Valencia unos meses (experiencia brutal), los cambios siguieron llegando y cada vez todo fue a mejor (no quiero dar demasiados detalles ni aburrir a nadie).


En esa misma época conocí en persona a Macaco y se mostró muy amable conmigo aguantando mi charla y manteniendo una larga conversación en el backstage. Lo fui a ver a un par de conciertos y creo que desde entonces he contagiado a bastantes personas mi enfermedad. La misma que me contagió el mono loco; ser positivo.
Con Puerto Presente, su nuevo disco, queda claro que todavía sigue enfermo y dispuesto a abrir los ojos a mucha gente.
Otro día hablaré más a fondo de su música, hoy sólo quería plasmar ciertas sensaciones.

Seguiremos:

Y si, ohoh, seguiremos. Si dicen perdido, yo digo buscando. Si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos. Y si, ohoh, seguiremos. Si dicen caíste, yo digo me levanto. Si dicen dormido, mejor soñando....

6 comentarios :

  1. Nadie puede negar el efecto que tiene la música en nuestras emociones (http://gipemblog.wordpress.com/investigaciones-y-curiosidades-pedagogicas/el-efecto-de-la-musica-en-nuestro-cerebro/), aunque todos no tengan la necesidad adictiva de consumirla que podamos tener tú o yo. A voz de pronto, añado a Jarabe de Palo, The Hot 8 Brass Band y Carlinhos Brown (increible la experiencia de la gira Movistar) a la lista de música positiva. Música que, sin ánimo de ser cursi, no recurre a palabrotas ni mensajes "cortavenas" (todo y que debe existir la variedad). Creo que a través de la música, se pueden aprender muchos valores y nos facilita el paso por situaciones difíciles. Por eso, cantemos y escuchemos música bajo la ducha, mientras limpiamos, mientras hacemos el amor. Es señal de que estamos vivos. Un abrazo.

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  2. Gracias por el comentario!!! Deja tu nombre ;-) Un abrazo

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  3. Es difícil dejar comentarios en este blog. Soy Eva, como no...

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  4. jejejeje Gracias guapa!!!! Ya lo pensé... Besos!!!

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  5. Sí, que no falte la música (!) y lo demás que nos hace ser positivos... Hay veces que pensamos que las circunstancias se nos escapan de las manos, que poco podemos hacer al respecto y sobre todo, que cuando se está en medio del meollo resulta dificílismo ser positivo (a mí por lo menos aún me cuesta tener la cabeza fría en determinadas situaciones!), pero qué bien ver que tu experiencia demuestra que es fundamental intentarlo...porque al final vale la pena :) Me alegra releer hoy este post :D

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  6. uff Sylvia, què et puc dir que no hagi dit ja, oi? Gràcies a gent com tu i els que m'envolten, els llibres i la música, estic superant un moment transcendental de la meva vida, aprofitant els moments al cent per cent i traient tot el positiu d'aquesta experiència. Una abraçada!

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