Impresiones de Japón 4ª parte: Asakusa, comida y paseos

16/09/2008;
hemos pasado nuestra primera noche en Japón. Nos levantamos a las nueve y media bastante cansados. Ha sido difícil conciliar el sueño por la diferencia horaria, pero estamos en un lugar increíble, así que nos sentiríamos culpables pasando más tiempo del debido en la cama malgastando minutos de nuestros días de vacaciones. Estamos en Tokio, hospedados en un hotel de Asakusa. Vamos a pasear de nuevo por las calles que recorrimos ayer de uno de los distritos más famosos de Tokio, pero esta vez a la luz del día. Cruzamos la puerta Kaminarimon (la puerta del trueno), flanqueada por dos impresionantes estatuas; Raijin (Dios del Trueno) y Fujin (Dios del viento). El camino (Nakamise) nos conduce al templo Sensō-ji y está repleto de comercios donde se pueden comprar artículos típicos del país: dulces, juguetes, ropa y decoración. Cruzamos otra puerta, Hozomon (la Puerta del Tesoro), la principal del templo Sensō-ji. El templo está dedicado a la diosa Kannon (diosa de la misericordia).
A escasos metros del templo nos detenemos ante el gran inciensario “O-koro”. Seguimos la tradición, hacemos lo que vemos; acercarnos al humo que desprende el incienso que cura dolencias o fortalece a los débiles.



Hay diferentes versiones de la leyenda que cuenta cómo se fundó el templo. Al parecer, una escultura de la diosa Kannon fue encontrada por dos pescadores en la orilla del río Sumida en el año 628. Asustados la volvieron a sumergir, pero la imagen volvía a salir a la superfície. Parecía que se quisiera quedar fuera del río para darle beneficios a sus devotos. El jefe de la aldea reconoció la imagen y la puso al frente de los habitantes. Comenzaron a llegar visitantes de los pueblos vecinos y así se hizo famosa. Entonces se empezó a construir un templo para adorar a la diosa que fue completado en el año 645.

Después de pasear durante horas y disparar decenas de fotografías, decidimos ir a comer.
Algo que de entrada puede parecer difícil para un occidental; hacerse entender delante del camarero, saber qué puede o va a pedir etc. no es un problema aquí. En los escaparates de los restaurantes hay comida hecha con plástico que parece muy real. Así que con señalar lo que quieres ya es suficiente. Aun así yo recomiendo aprender algunas palabras. A los japoneses les agrada que los extranjeros les digan algo en japonés, agradecen el esfuerzo. No cuesta nada antes de visitar cualquier país foráneo aprenderse algunas frases básicas. A nosotros nos fue muy bien un pequeño librito que se llama japonés instantáneo. Por cierto, el agua o el té lo sirven gratis. Sólo se paga la comida que además es muy barata, sana y muy rica.


4 comentarios :

  1. Quina nostàlgia..., i com trobo a faltar el menjar japonès; udon, oniguiris,sushi,mmmmmm.....

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  2. No m'agrada gaire els menjars orientals... ni els occidentals (vull dir mexicans, etc). Soc molt de la seba, ampliada a sa peninsula i illes. Bé la francesa també, jeje.
    Veu fer un diari o tens una memòria portentosa?.

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  3. Pert cert, ara que veig el meu comentari amb la foto... aquesta flor és d'un arbust japonés. Abans en teniem un, m'encanta. La foto la vaig fer al Turó park. En tinc varies, cada qual més maca. Al portafolio del meu fotoblog de aminus les trobaras.

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  4. Hola Gloria. Gràcies pels comentaris. El menjar japonès és molt bo! L'has de tastar. Vaig fer un diari però també busco informació per internet i la Misako, l'amiga japonesa que ens ho va organitzar tot, ens va recopilar dades d'interès. Una abraçada

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