Happy, la nueva Amélie

Ayer fuimos al cine a ver Happy-go-lucky o, como ha sido titulada aquí Happy un cuento sobre la felicidad. La recomiendo por el buen rollo que destila, por muchos diálogos inteligentes pero, sobre todo, porque la protagonista Poppy y su amiga con la que comparte piso desde hace 10 años, en mitad de una conversación, hablando sobre cómo sería la sensación si pudieran volar como un pájaro, se declaran entusiastas de Mr Vértigo; uno de los mejores libros, para mí, de Paul Auster.
Sin duda es una buena película en la que suceden cosas más verosímiles que en Amélie (imposible no verle cierto paralelismo). Pero es sencilla, creo que es una película sin grandes pretensiones. No pasa de ser un episodio en la vida de una persona llena de entusiasmo, buenas vibraciones y sin ninguna maldad. Una persona que ve en los demás lo bueno obviando lo negativo e intentando hecerles ver que realmente lo tienen.
Me gustó especialmente cuando Poppy entra en una librería y se encuentra con que el vendedor es un tipo borde e incapaz de saludar y mucho menos de mantener una conversación. Poppy es en todo momento jovial y simpática con el librero pero de forma sútil e irónica se burla de él y de su actitud, transformando una situación que para muchos sería incómoda en divertida y consiguiendo, además, que no le cambie ni un ápice el buen humor con el que había entrado en la tienda.

1 comentario :

Comentarios recientes

ir arriba