Black, Colin Vearncombe

Black es conocido mundialmente por la canción Wonderful Life: No hay necesidad de correr y esconderse, Es una maravillosa, maravillosa vida...
No seré yo quien diga que merece un descanso, ese menester se lo dejo a otros, entre otras cosas porque es una canción que me gusta y es de esas que además evocan olores, momentos e imágenes entre las lagunas de mi memoria. Están en la misma lista Wicked Game, Moondance, Son Cuatro Días, The Cross, Couldn't Stand The Weather, Bigmouth Strikes Again, Where Is My Mind, Been Caught Stealing, La Chispa Adecuada, La Grange, Give Me The Night, Our House (la de Crosby, Stills, Nash & Young eh!) y un etcétera que se haría largo y absurdo citar.
Me jode cuando me doy cuenta que le he perdido la pista a algún músico y doy por hecho que sólo tiene cuatro discos y sentencio que desde la aparición del último se ha tomado un largo descanso. También es una lástima que no se escuchen en la radio más que dos canciones y que sean siempre las mismas de un cantante de la talla de Colin Vearncombe, más conocido como Black. Según wikipedia, Black es una banda británica encabezada por el cantautor Colin Vearncombe. Yo siempre pensé que Black era su nombre artístico y tal vez por eso perdí su rastro después de Are We Having Fun Yet? (1993). Un álbum al que nunca presté mucha atención pero que ahora mismo y gracias a spotify estoy escuchando.
Ayer mientras curioseaba entre los discos de Pere, vi que tenía Black (1991). No lo puedo evitar, me pongo contento cada vez que puedo decir que yo también tengo algún disco de su colección. Además da la casualidad que dos días antes lo había escuchado dos veces seguidas en uno de mis platos giradiscos que recientemente he instalado en la sala de estar. Así que se lo dije y sin casi darme cuenta ya estaba sonando en su magnifico equipo de alta fidelidad. Ya me había puesto el gorro y la parka dispuesto para marchame, pero me senté en el sofá a escuchar como mínimo una canción, la primera que abre ésta pequeña obra de arte: Too Many Times. Aunque después le siguen Feel like Change, Here It Comes Again, Learning How To Hate y, al final de la primera cara del disco, un dueto con Sam Brown, Fly Up To The Moon, y que hicieron que me resultara difícil volver a mi casa. Así que esta mañana le he quitado el polvo a Wonderful Life (1987) y Comedy (1988). Me ha gustado volver a disfrutar de estos discos, pero sin ninguna duda me lo he pasado mejor cuando he escuchado de nuevo Black (1991) y esta vez entero.
Entre disco y disco he buscado información de Colin Vearncombe y la sorpresa ha sido mayúscula cuando me he enterado que aún sigue en activo y que trabaja desde su propia discográfica Nero Schwarz. En total, como Black, tiene seis discos y como Colin Vearncombe otros seis, aunque a éstos se le deben sumar varios directos y recopilatorios. El disco más reciente se llama Water On Stone (2009).

Más información Colin Vearncombe, Wikipedia, Black en spotify

Tampoco los ángeles tienen hélices

Me dijo el dentista que se trata de algo genético. Por mucho esmero que ponga en mi higiene bucal los dientes se irán rompiendo. Es un hecho. Ayer comiendo unas tex mex sabor a queso se me partió una muela. Fue muy desagradable. Estaba llegando al final de la comida y justo cuando Manolo García desde mi plato giradiscos cantaba "el nuestro no es un amor perfecto pero tampoco los ángeles tienen hélices" mordí un trozo de hueso que naturalmente no pertenecía a ninguna pieza del menú. No era la primera vez. Me ha ocurrido lo mismo comiendo pan con Nocilla, quicos o un bocadillo de pa amb tomàquet i fuet de la plana de Vic. Uno podría pensar que soy un viejuno totalmente desdentado, que me parezco a doña Rogelia. Pero no. Mi dentista ha invertido mucho tiempo en remendar mi boca. Yo he invertido dinero, demasiado dinero. Ya podría el sacamuelas con lo que cobra, aunque en mi caso llamarle "sacamuelas" no procede, suscribirse a alguna publicación y tirar las revistas viejas de la sala de espera. Estoy cansado de esperar en salas de espera. Cansado de médicos, de pruebas, de pinchazos, papeles, boletines. Cansado, fatigado, baldado. Pero no estoy derrotado, rendido o destrozado que son palabras sinónimas aunque me cueste creerlo. No me daré por vencido jamás ¡ni muerto!
-¡Concepción Jimenez!
-¿Sí?
-¿Concepción Jimenez?
-Sí, sí. Soy yo.
-Me Acompaña por aquí por favor...



Después de la señora Concepción Jimenez entro yo. Aún puedo seguir divagando, dar rienda suelta a mis pensamientos o escuchar algo de música o leer alguna página más de Aire Nuestro. Puedo escribir sobre esto y publicarlo en el blog. ¿Puedo escribir algo decente? Ayer cuando regresaba de una de mis muchas visitas al médico me encontré con Adri. Estuvimos charlando un rato sobre Murakami, Lynch, Palahniuk y también de mi estado de salud. Es la segunda vez que nos vemos desde que empecé el tratamiento de quimio. La primera vez no me reconoció. Fue un día a la salida del cine, después de ver Avatar en 3D. Por cierto, me encantó. No sé que esperaban los que la están criticando tanto... Es que no entiendo nada. Star Trek, Transformers, X-Men etc. no son vapuleadas y no creo que tengan un gran guión ni mejor argumento. Los mismos críticos que dejan en mal lugar a James Cameron flipan con las anteriormente citadas o con Resacón en las Vegas o con La Cinta Blanca que como bien dijo mi amigo Bandini a propósito de Avatar en Facebook: La historia es simple y está muy vista -Pocahontas/El nuevo mundo, Bailando con lobos- pero funciona bien. Yo creo que el poder de la película radica en su acierto a la hora de crear un mundo creíble en 3D y situar dentro una historia que no chirríe. Cameron no es Haneke pero para el bien del cine deben existir ambos. Haneke hace Funny Games y Cameron Terminator 2, y ambas deben existir para que el cine no sea algo plano y monótono. A mí también me gustan las películas sencillas o de autor, pero no por eso voy a renegar de las dos horas y media de entretenimiento y absoluta fascinación. Sería como no bailar en una boda porque no pinchan nada que me guste. ¡Coño! mal iríamos si me gustase la música de las bodas y no escuchara nada más. Mal iríamos si no quisiera bailar en una boda por ser un snob. En fin, a lo que iba, Adri ayer sí me reconoció y nos dimos un fuerte abrazo. Fue una buena charla, de ésas que no quieres cortar y en las que no dejan de aparecer temas -links si queremos utilizar un lenguaje más actual o facebookiano- uno detrás de otro. Me sentí muy halagado cuando me dijo que leía mi blog y cuando me dio su opinión sobre cómo escribía. Me animó con sus palabras y su abrazo, se agradece.
La verdad es que me siento respaldado por mucha gente que pasea por LilVia o que leen lo que escribo. No sé si algún día escribiré algo decente o si ni siquiera tengo ganas. Lo que no tengo es disciplina. Mi gran excusa...
-¿Jordi Via?
Mi gran excusa siempre es la misma: no tengo disciplina. Ni memoria... No soy buen orador. Plasmo mejor lo que pienso en un escrito que en una conversación y en cualquier discusión no me meto porque mis pensamientos no llegan a buen puerto y...
-¿Jordi Via? ¿eres tú?
-Ah. sí, sí. Soy yo.
-Me acompañas por aquí por favor... ¿estás en ayunas?
-Sí. - y me falta un trozo de muela y odio estar aquí y me da asco tu falsa amabilidad y me gustaría decirte que no tienes vergüenza por hacerme esperar tanto rato mientras estás hablando de tus cosas con el camillero y y y y y

Año nuevo, cabeza nueva

No me gustan los tópicos pero en este caso no sólo lo acepto, además lo pregono. Cambios.
Prince canta en Sign O The Times: es una tontería ¿no? cuando un cohete explota y todo el mundo sigue queriendo volar...
Pues eso, yo sigo queriendo volar aunque exploten mil cohetes, y quiero seguir viajando aunque me desmaye en cien aviones. Quiero meter la pata y quiero cambiar de opinión y seguir perteneciendo a los que tienen boca, lápiz, tinta, ordenador... Que tontería ¿no?
El 2009 terminó dándome una gran lección que pienso aprovechar. Que nadie se ofenda, pero colgar mensajes solidarios en el muro del facebook o introducir unas monedas en una hucha no hacen feliz a un enfermo de cáncer. Toda ayuda es buena, por supuesto, pero lo mejor que puedes hacer es una llamada, un abrazo, una charla, un paseo, unas risas... ¡Abajo las aversiones!
Por suerte y como dice Cerati: estoy rodeado de bellos instrumentos bebiendo la pereza de soñar y es tan beautiful como lo pensé... mereces lo que sueñas...
Sin Silvia no sé cómo hubiese avanzado. Ha sabido y sabe manejar las situaciones más complicadas con un temple envidiable. Merece lo que sueña...
Y entre sueño y sueño aparecen personas en tu vida, que si no forman parte de los sueños, parecen salir de ahí. Marina, por ejemplo, apareció hace años por una razón y conversando con ella hace unos meses sentí un enorme alivio. La verdad, tengo suerte. Tengo dos cuadros suyos en mi casa; uno en la entrada y otro en el comedor. El del comedor es el que he colgado en esta entrada y se titula "Ovnis from the Heart". Por alguna serie de coincidencias ha llegado a mí de parte de Marina y de manos de Huete, otro de los que he sentido cerca.
A Marina le pedí si podía hacer un banner para mi blog. Enseguida estuvo dispuesta; me pidió alguna foto y después de visitar mi blog me envió una cabecera que engloba a la perfección los temas que me gustan (unicornio incluido: últimamente aparecen en libros que estoy leyendo). Y he aquí el desenlace de esta entrada: año nuevo, cabeza nueva. Las dos, la mia y la del blog.
Por supuesto hay más gente que ha estado y está ahí de alguna u otra forma: Eva con sus visitas, regalos, compañia y sobre todo leyendo con buenos ojos... yo aprendo más de ella de lo que se puede llegar a imaginar. Jordi que regresó a mi vida en ese momento tan especial con un libro de peces bajo el brazo, una buena charla y mejores consejos. Pere y Carme; sin palabras, no sé qué haría sin ellos la verdad. A Magali, Rafa, Marta i family, Armen, Àlex... en fin, se haría muy larga la lista y no quisiera que nadie se quedara fuera. Seguimos en contacto, sigo contando a partir de ya

P.D.
No me he olvidado a nadie, he dejado de mencionar, que no es lo mismo.
Pero en la lista merecen estar en un puesto de honor mis compañeros de trabajo y Jaume en particular con el que he mantenido largas conversaciones. Un 10 por ellos, siempre agradecido.

Feliz 2010

Repasar el año que termina con listas de películas, discos o libros, o recordando a los que se han ido, o los logros conseguidos, no me apetece en absoluto. En general no me gusta hacer listas porque siempre se quedan cosas importantes fuera. Además los discos o libros que escucho no suelen corresponder con el año en curso.
A los que me han apoyado durante este año "algo complicado" ya les he mostrado mi agradecimiento y si no lo he hecho tienes que saber que te agradezco mucho el abrazo, el beso, la llamada, el paseo, la charla, el escrito, la visita, el interés... Acabo el año muy bien y lo empiezo mejor; mi agenda es nueva (he tachado muchos nombres, sin rencor, y he añadido otros, con mucho cariño). El 2009 va a ser un año trascendental en mi vida. He aprendido mucho; ahora me conozco mejor y valoro las cosas de otra manera. Todo es distinto. Algún día, cuando me cueste menos concentrarme, escribiré sobre todo esto.
Sólo quiero desear un feliz año a todos los que han pasado por aquí en algún que otro momento.
Gracias a los que me dan ánimos y a los que me llevan a descubrir cosas nuevas; una sorpresa cada día.

Wise Up

Avui ha nevat una mica. Molt poc. El justet per despertar la il·lusió infantil que tots portem ben endins. M'ha fet gràcia guaitar per la finestra com queien els flocs de neu i veure com una de les plantes que sempre té les fulles obertes per tal de rebre els raigs del sol s'havia recargolat protegint-se del fred.
Estic cambiant. El meu estat d'ànim influenciat per l'arribada a la darrera estació d'aquest malson pal·lia els efectes secundaris i no m'afecten tant. He fet un pas endavant enorme i m'és ben igual si ara algú pensa que sóc massa brusc. No em penso recargolar com les meves estimades plantes. Tinc ganes de visitar exposicions, anar a concerts, veure sessions de Dj's, fer una nova mixtape, tornar a llegir com llegia abans, escriure, fer esport, sopar amb amics...
Aquest petit escrit, creieu-me, és fruit d'un gran esforç i només un breu entrenament.
Com diu Aimee Mann: It's not going to stop 'til you wise up, o sigui, que no pararà fins que no t'espavilis. Ara vaig a cuinar mentre escolto The Black Crowes i el seu meravellós nou disc: Before The Frost... Until The Freeze

Batalla de PD's amb Joan Arenyes

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VINILTECA 107