Sábado de segunda mano

La mañana del sábado pasado la dediqué a buscar libros y discos de segunda mano. No empleé el tiempo necesario que he dedicado en otras ocasiones, pero aun y así la hora en la tienda resultó fructífera y, por muy poco dinero (sólo 3,50 euros), me agencié tres libros y seis vinilos. Todo estaba en muy buen estado y, después de escuchar los vinilos, sólo hay uno que tal vez algún día lo volveré a vender. Por la tarde me tocaba trabajar y ya iba un poco justo de tiempo, así que decidí comer algo rápido en Barcelona y en algún sitio que me quedase cerca del trabajo.
Un sábado y en agosto... No voy a perder tiempo explicando cómo acabé en un restaurante chino. Apenas disponía de media hora para comer. Pero sí voy a resumir lo poco que capté de la conversación que mantenían, justo en la mesa de atrás, dos hombres de unos cuarenta años. Cuando llegué ya estaban charlando y el camarero, a pesar de que había poca gente en el local, me ofreció la mejor localidad para seguir un diálogo que, en ocasiones, parecía escrito para una película al estilo Pulp Fiction o Clerks, y en otras parecía que todo fuese una broma grabada con cámara oculta. Uno tenía acento extranjero y le pondré de nombre E. El otro diría que era de Barcelona y le pondré de nombre B. No me voy a inventar nada, sólo escribo lo que pude captar, de forma fragmentada, desde que llegué hasta que salí del restaurante. Por cierto, al salir y de camino al trabajo, me tropecé con el stencil de la foto.
Me siento, miro la carta, aunque ya sé lo que voy a pedir y el camarero también, algunos clientes somos demasiado obvios. Sin querer empiezo a prestar atención a lo que dicen E y B.
E- Sí tío, aquí hay putas de muchos países... Rumanas, Rusas, Sudamericanas, Africanas, Chinas...
B- ¿En Francia no hay?
E- ¿Putas?

A partir de ahí hablan en un tono más bajo y dejo de entender qué dicen hasta que empiezan a hablar de música.

B- Tío a tu padre le encantaría, suena genial. Es un amplificador a válvulas...
E- Sí tío, es así como debe sonar la música, en vinilo y con ese tipo de amplificadores... Una vez me dijo un chaval que entiende de alta fidelidad, que esa es la mejor manera...
B- Sí, tío, y los cables libres de oxígeno.
E- Sí tío, libres de oxígeno.
B- Además los discos de vinilo suenan mejor, aunque sean grabaciones en mono, el sonido tiene más cuerpo.
E- Acabo de comprar en Internet varios vinilos a un precio genial... Todo jazz...
B- ¿Qué dices tío? ¿En Ebay?
E- Sí en Ebay tío, es un puto vicio estoy enfermo..
B- Ja, ja, ja... estamos enfermos tío, es que claro, a veces empiezas y es tan fácil...
E- También compro monedas.
B- ¿Monedas?
E- Sí, colecciono monedas desde hace muchos años...
B- Pero ¿cómo sabes que no te estafan, que no son imitaciones?
E- Lo sé, tío, yo entiendo mucho del tema.
B- Sí, claro tío.
E- Mi padre flipó con lo de Frank Sinatra.
B- ¡Buah! es que lo pensé, tío, son de otra época, eso ahora no pasa, si lo pones en su contexto es la hostia. Estuvo en ese concierto, ¿no?
E- Sí tío, pero claro, Frank no firmaba nunca, así que todo lo que veas en Ebay es falso.
B- No jodas.
E- Sí tío, era el puto amo.
B- No me lo puedo creer, Frank Sinatra, tío... Esto la gente de hoy en día no lo valora...
E- Las monedas tío... Frank Sinatra tío... Vaya conversación ja, ja, ja...
B- Ja.. ja.. ja.. ¡Ah! gracias por el Iphone, tío, mi padre está flipando. Cuando ve que lo tiene todo ahí... las fotos, la música... La música ordenada por jazz vocal, jazz 50's,... tío...
E- ¡Y los vídeos! Me alegro que le gustase ¿Qué tal está?
B- ¿Mi padre? Está muy bien, mañana comemos juntos, ya verás cómo se alegra de verte...
E- Las putas, tío, aquí hay putas de muchos países tío...
 Acabé de comer, pagué y salí de allí... Vaya par... menudo diálogo.

Terrassa - Barcelona 06/08/2011

Destruir, dice

Creía que ya había leído "Destruir, dice" quince o dieciséis años atrás, pero no he recordado absolutamente nada mientras lo he vuelto a leer hoy. Así que, una de dos:
a) estaba equivocado.
b) tengo menos memoria de la que merezco para mi edad y más si consideramos mi entrenamiento mental.

Mientras escribo esta entrada estoy leyendo también "Escribir" de la misma autora. Y de ahí viene que quisiera volver a leer "Destruir, dice". No voy a profundizar sobre ninguna de las dos obras, ya hay en Internet páginas* con información sobre ellas, personas que se han dedicado a hacerlo antes y mucho mejor que lo haría yo.
A mí me interesan más las sensaciones. Porque leer a Duras es lo que tiene, transmite. No voy hacer aquí un chiste fácil adjetivando el tipo de sensaciones que transmite, tan sólo diré que esas sensaciones te hacen perder el equilibrio.
En Twitter hay cinco cuentas que sigo/me siguen y que bien podrían ser personajes de esa obra de teatro de Duras que es "Destruir, dice". Digo podrían porque de un tiempo a esta parte soy más solipsista que nunca y, como todo forma parte de mi mente, de momento no me incluyo en el reparto. Y digo de momento porque pronto todos los personajes Tuiteros se van a convertir en personas de carne y hueso. Vamos a compartir la lectura de un libro y después lo comentaremos en una cena (en un principio era sólo un café, pero la cosa se fue haciendo grande y no sería de extrañar que se acabe convirtiendo en una semana los seis, o los que se vayan añadiendo, pasándola todos juntos en un crucero en un maratón de libros. NOTA MENTAL: si fuese así me pido como lectura compartida la trilogía de Corfú de Gerald Durrell e ir a dicha isla griega).
Pero a lo que iba, el libro elegido por uno de los personajes ya está en mis manos. Se trata del escritor polaco Jerzy Pilch y la novela "Otros Placeres". La persona que lo ha elegido (de hecho todo empezó con ella, por recomendarnos algo de literatura polaca) es @Karostra y tiene un blog sensacional Libro_génica. Además, por su blog y sus tweets, me he dado cuenta de que es la persona que más sabe de Haruki Murakami y su obra de entre todas las personas que he leído que han  escrito sobre él.
En fin, sigo con mis divagaciones a propósito de Marguerite Duras. Hace poco, otro de los personajes tuiteros que forman parte de la obra, lanzó un tweet donde recomendaba una entrada en un blog* sobre "Escribir" de Marguerite Duras. El personaje es @Gancedo y se mostraba tan entusiasmado que obviamente entré, leí y lo quise también para mí. Curiosamente había allí un comentario de @Karostra y en la reseña se la cita como culpable, también esta vez, de descubrir al autor del blog dicho libro. O sea, muchas señales, y yo, como siempre, las sigo, nunca fallan. Total, que fui a comprar el libro de Pilch y saliendo de la librería me crucé por casualidad con Escribir. Lo demás está de más...
Por cierto, @Gancedo acaba de colaborar en el blog de @Karostra con una reseña sobre "El Fin Del Mundo y El Despiadado País de las Maravillas" de Haruki Murakami después de que hicieran una lectura conjunta que recomiendo leer.

 * reseña en el blog Libro_génica de Escribir
 * reseña en el blog Galletas Chinas de Escribir

David Bowie y Marianne Faithfull

Ya terminamos las vacaciones. La primera ronda.
Ahora toca ponerse al día; responder correos electrónicos, mensajes varios y consultar distintos blogs.
En Facebook y gracias a Manuel Vilas (otro de los escritores que siempre me lleva a descubrir cosas interesantes) disfruto de un vídeo en directo de David Bowie y Marianne Faithfull de 1973 en el que interpretan una magnífica versión del I Got You, Babe.
Pues eso; passeu passeu

Mil Violines de Kiko Amat

Cuando lo empecé a leer pensé que me hubiese venido bien un CD que lo acompañara con las canciones que va mencionando Kiko Amat en este maravilloso Mil Violines. Ahora mi opinión es algo distinta... Lo suyo sería algunos cassettes recopilatorios, pero ya no uso ni poseo platina, así que ya he empezado a buscar los temas y grupos que nunca he escuchado y que aparecen en estas crónicas sobre pop y humanos.
Hojeando el libro por encima decidí comprarlo sin dudar por razones obvias: Vonnegut, Brautigan, Bukowski, Morrissey, Astrud, El Último de la Fila, Joy Division, Miqui Puig, The Go-Betweens... Vonnegut otra vez... Todos en el mismo libro y además escrito por el autor de Cosas que hacen BUM.
Mil Violines ya es mi Libro de cabecera, si es que existe eso que llaman un libro de cabecera y que se entiende como libro que quieres consultar una y otra vez. Para mí este Mil Violines de Kiko Amat lo es y lo será durante mucho tiempo porque habla de música y libros, músicos y escritores. Habla de Breakdance, de Beat Street. Habla de la soledad del DJ. Habla de mí y de mis manías.
Soy Yo.
Puedo verme escribiendo casi todo lo que leo en este ensayo sobre el amor a la música. Viene a ser la parte que le faltaba al Alta Fidelidad de Nick Hornby para que me sintiera totalmente identificado con un libro que hable del amor por las cintas y por los discos. Sí ya sé, he dicho ensayo y no novela. Pero casi casi es novela. O que sea lo que quiera, me da lo mismo.
Hay muchas opiniones con las que no estoy de acuerdo, cuenta experiencias que yo no haría ni hubiese hecho con veinte años menos (hice otras), pero en el fondo de lo que habla este libro, que queda perfectamente resumido en estas frases del capítulo 8 y que da título al libro, sí me definen: "Me entristece cuando alguien confiesa abatidamente que nada le sorprende ya en el pop. ¿Vivir así? Debe ser terrible. Yo, en cambio, me sorprendo a menudo. Y me alegra sorprenderme. Me alegra no saber. Me alegra lo que queda por descubrir, me llena de expectación y euforia; pensar en todos esos libros y canciones aún por desenvolver.
No estar de vuelta de todo: qué suerte.
Ser un ignorante en algunas cosas: qué bien.
Estoy seguro de que son este tipo de cosas las que hacen que uno viva cien años. El mantener viva la curiosidad constante."

Batalla de PD's amb Joan Arenyes

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VINILTECA 107