Tampoco los ángeles tienen hélices

Me dijo el dentista que se trata de algo genético. Por mucho esmero que ponga en mi higiene bucal los dientes se irán rompiendo. Es un hecho. Ayer comiendo unas tex mex sabor a queso se me partió una muela. Fue muy desagradable. Estaba llegando al final de la comida y justo cuando Manolo García desde mi plato giradiscos cantaba "el nuestro no es un amor perfecto pero tampoco los ángeles tienen hélices" mordí un trozo de hueso que naturalmente no pertenecía a ninguna pieza del menú. No era la primera vez. Me ha ocurrido lo mismo comiendo pan con Nocilla, quicos o un bocadillo de pa amb tomàquet i fuet de la plana de Vic. Uno podría pensar que soy un viejuno totalmente desdentado, que me parezco a doña Rogelia. Pero no. Mi dentista ha invertido mucho tiempo en remendar mi boca. Yo he invertido dinero, demasiado dinero. Ya podría el sacamuelas con lo que cobra, aunque en mi caso llamarle "sacamuelas" no procede, suscribirse a alguna publicación y tirar las revistas viejas de la sala de espera. Estoy cansado de esperar en salas de espera. Cansado de médicos, de pruebas, de pinchazos, papeles, boletines. Cansado, fatigado, baldado. Pero no estoy derrotado, rendido o destrozado que son palabras sinónimas aunque me cueste creerlo. No me daré por vencido jamás ¡ni muerto!
-¡Concepción Jimenez!
-¿Sí?
-¿Concepción Jimenez?
-Sí, sí. Soy yo.
-Me Acompaña por aquí por favor...



Después de la señora Concepción Jimenez entro yo. Aún puedo seguir divagando, dar rienda suelta a mis pensamientos o escuchar algo de música o leer alguna página más de Aire Nuestro. Puedo escribir sobre esto y publicarlo en el blog. ¿Puedo escribir algo decente? Ayer cuando regresaba de una de mis muchas visitas al médico me encontré con Adri. Estuvimos charlando un rato sobre Murakami, Lynch, Palahniuk y también de mi estado de salud. Es la segunda vez que nos vemos desde que empecé el tratamiento de quimio. La primera vez no me reconoció. Fue un día a la salida del cine, después de ver Avatar en 3D. Por cierto, me encantó. No sé que esperaban los que la están criticando tanto... Es que no entiendo nada. Star Trek, Transformers, X-Men etc. no son vapuleadas y no creo que tengan un gran guión ni mejor argumento. Los mismos críticos que dejan en mal lugar a James Cameron flipan con las anteriormente citadas o con Resacón en las Vegas o con La Cinta Blanca que como bien dijo mi amigo Bandini a propósito de Avatar en Facebook: La historia es simple y está muy vista -Pocahontas/El nuevo mundo, Bailando con lobos- pero funciona bien. Yo creo que el poder de la película radica en su acierto a la hora de crear un mundo creíble en 3D y situar dentro una historia que no chirríe. Cameron no es Haneke pero para el bien del cine deben existir ambos. Haneke hace Funny Games y Cameron Terminator 2, y ambas deben existir para que el cine no sea algo plano y monótono. A mí también me gustan las películas sencillas o de autor, pero no por eso voy a renegar de las dos horas y media de entretenimiento y absoluta fascinación. Sería como no bailar en una boda porque no pinchan nada que me guste. ¡Coño! mal iríamos si me gustase la música de las bodas y no escuchara nada más. Mal iríamos si no quisiera bailar en una boda por ser un snob. En fin, a lo que iba, Adri ayer sí me reconoció y nos dimos un fuerte abrazo. Fue una buena charla, de ésas que no quieres cortar y en las que no dejan de aparecer temas -links si queremos utilizar un lenguaje más actual o facebookiano- uno detrás de otro. Me sentí muy halagado cuando me dijo que leía mi blog y cuando me dio su opinión sobre cómo escribía. Me animó con sus palabras y su abrazo, se agradece.
La verdad es que me siento respaldado por mucha gente que pasea por LilVia o que leen lo que escribo. No sé si algún día escribiré algo decente o si ni siquiera tengo ganas. Lo que no tengo es disciplina. Mi gran excusa...
-¿Jordi Via?
Mi gran excusa siempre es la misma: no tengo disciplina. Ni memoria... No soy buen orador. Plasmo mejor lo que pienso en un escrito que en una conversación y en cualquier discusión no me meto porque mis pensamientos no llegan a buen puerto y...
-¿Jordi Via? ¿eres tú?
-Ah. sí, sí. Soy yo.
-Me acompañas por aquí por favor... ¿estás en ayunas?
-Sí. - y me falta un trozo de muela y odio estar aquí y me da asco tu falsa amabilidad y me gustaría decirte que no tienes vergüenza por hacerme esperar tanto rato mientras estás hablando de tus cosas con el camillero y y y y y

Año nuevo, cabeza nueva

No me gustan los tópicos pero en este caso no sólo lo acepto, además lo pregono. Cambios.
Prince canta en Sign O The Times: es una tontería ¿no? cuando un cohete explota y todo el mundo sigue queriendo volar...
Pues eso, yo sigo queriendo volar aunque exploten mil cohetes, y quiero seguir viajando aunque me desmaye en cien aviones. Quiero meter la pata y quiero cambiar de opinión y seguir perteneciendo a los que tienen boca, lápiz, tinta, ordenador... Que tontería ¿no?
El 2009 terminó dándome una gran lección que pienso aprovechar. Que nadie se ofenda, pero colgar mensajes solidarios en el muro del facebook o introducir unas monedas en una hucha no hacen feliz a un enfermo de cáncer. Toda ayuda es buena, por supuesto, pero lo mejor que puedes hacer es una llamada, un abrazo, una charla, un paseo, unas risas... ¡Abajo las aversiones!
Por suerte y como dice Cerati: estoy rodeado de bellos instrumentos bebiendo la pereza de soñar y es tan beautiful como lo pensé... mereces lo que sueñas...
Sin Silvia no sé cómo hubiese avanzado. Ha sabido y sabe manejar las situaciones más complicadas con un temple envidiable. Merece lo que sueña...
Y entre sueño y sueño aparecen personas en tu vida, que si no forman parte de los sueños, parecen salir de ahí. Marina, por ejemplo, apareció hace años por una razón y conversando con ella hace unos meses sentí un enorme alivio. La verdad, tengo suerte. Tengo dos cuadros suyos en mi casa; uno en la entrada y otro en el comedor. El del comedor es el que he colgado en esta entrada y se titula "Ovnis from the Heart". Por alguna serie de coincidencias ha llegado a mí de parte de Marina y de manos de Huete, otro de los que he sentido cerca.
A Marina le pedí si podía hacer un banner para mi blog. Enseguida estuvo dispuesta; me pidió alguna foto y después de visitar mi blog me envió una cabecera que engloba a la perfección los temas que me gustan (unicornio incluido: últimamente aparecen en libros que estoy leyendo). Y he aquí el desenlace de esta entrada: año nuevo, cabeza nueva. Las dos, la mia y la del blog.
Por supuesto hay más gente que ha estado y está ahí de alguna u otra forma: Eva con sus visitas, regalos, compañia y sobre todo leyendo con buenos ojos... yo aprendo más de ella de lo que se puede llegar a imaginar. Jordi que regresó a mi vida en ese momento tan especial con un libro de peces bajo el brazo, una buena charla y mejores consejos. Pere y Carme; sin palabras, no sé qué haría sin ellos la verdad. A Magali, Rafa, Marta i family, Armen, Àlex... en fin, se haría muy larga la lista y no quisiera que nadie se quedara fuera. Seguimos en contacto, sigo contando a partir de ya

P.D.
No me he olvidado a nadie, he dejado de mencionar, que no es lo mismo.
Pero en la lista merecen estar en un puesto de honor mis compañeros de trabajo y Jaume en particular con el que he mantenido largas conversaciones. Un 10 por ellos, siempre agradecido.

Comentarios recientes

ir arriba