Tomas Jonsson Bestseller, de Gudbergur Bergsson 2ª y última parte (o no)

Ya lo sugirieron los gallegos Siniestro Total en su disco en directo de principios de los noventa: ante todo mucha calma. Y, en este caso, además de paciencia y perseverancia uno debe dejarse arrastrar aunque no comprenda nada. Sé que leer "Tomas Jonsson Bestseller" no es tarea fácil, pero también que merece mucho la pena. Tampoco es fácil describir el argumento, sí es que lo hay. Lo que tengo muy claro es que la novela está repleta de bromas, ironías y sarcasmo, parodias, repetición de clichés de la literatura islandesa, que a nosotros se nos escapan, con lo cual perdemos un tanto por ciento muy elevado de su sentido, motivo por el que es famoso y respetado en su país (se considera la primera novela contemporánea islandesa y fue un éxito el año en que apareció (1966), provocando indignación y admiración a partes iguales debido a su iconoclasia).

No sé si se acerca al "Ulises" de Joyce porque no he tenido -todavía- el placer o el valor de acercarme a él, pero aparecen algunas comparaciones navegando por la red. Así que les sugiero a los fans de Coelho que ni se acerquen. Ya saben que dijo Paulo Coelho a propósito de "Ulises" ¿no? Pues aquí dejo la noticia para que juzguen ustedes mismos:

Este año, justo cuando se cumplen 90 años desde que el escritor irlandés James Joyce escribió su novela Ulises, el superventas Paulo Coelho criticó duramente el clásico literario.

El novelista brasileño hizo una comparación del contenido de libro con la red social Twitter, señalando que “Ulises” dañó a la literatura. "Uno de los libros que causaron un gran daño fue el de James Joyce; ‘Ulises’, que es puro estilo. No hay nada allí. Si disecas a Ulises, tienes un Twitter", señaló sobre la obra que destaca, entre otras cosas, por el monólogo de Molly, donde no hay puntos.

Pese a que la novela escrita en 1922, es considerada una de las mejores del siglo XX, el autor de “El Alquimista” y “Veronika decide morir”, la calificó de "una estupidez". Ello, porque a su juicio, Joyce fue quien inició una tendencia entre los escritores donde lo único que buscarían sería el reconocimiento público y el sobresalir ante sus pares.


Gudbergur Bergsson, escritor Islandés, es autor de casi veinte novelas de las que se han traducido al español menos de la mitad: "Tomas Jonsson Bestseller", "El cisne", "La magia de la niñez", "Amor duro", "Las maestras paralíticas", "Pérdida"...
Por lo poco que he averiguado de él, está considerado un gran poeta, y eso es algo que se percibe leyendo "Tomas Jonsson Bestseller". Pese a ser una narración embrollada -un viejo senil que narra entre diferentes textos de todo tipo historias que comienzan y terminan, otras que se repiten con distintos personajes, personajes que aparecen y desaparecen, se fusionan y se separan, escenas que parecen sueños o pesadillas pero que al reiterarlas de distintas formas uno acaba creyendo que son reales- pues a pesar de eso y de sufrir momentos escatológicos, en su escritura hay cierta belleza poética. Ya he transcrito, en entradas anteriores en este blog, frases que hacen evidente esa belleza, pero no quiero despedirme aún de esta novela sin añadir alguna más. En este caso el fragmento que he elegido tiene mucho que ver, pero mucho, con la última lectura conjunta en el café literario, nada más y nada menos que "Vida y época de Michael k" de J.M. Coetzee (los que la han leído entenderán a que me refiero):  

Algunas personas son un mero producto de la mente. La vida y los actos de esas personas no son fruto de sí mismas, sino que han sido cultivadas solícitamente en un vivero. Sin la mente, su vida no sería nada más que sufrimiento. Otras personas viven una vida silvestre y fruto de sí misma, que no necesita de mente alguna. Así, la vida florece y crece en cualquier parte donde exista suelo fértil. Así, la vida sólo necesita abono artificial. Tomas Jonsson no está en ninguno de los dos grupos. Su vida, y en ello radica su mayor valor, no fue nunca nada. Como mucho, la vida de un grano de arena que por casualidad cayó en una valva. Gracias al oleaje constante y al choque del mar en la pared del bivalvo, se formó cal encima del grano de arena. (En algunos sitios llaman a eso una perla.) En tales casos el azar determina que unas veces el grano de cal llegue a ser grande o extraño, una perla, o que quede cubierto de granillos, que disminuyen el valor de la perla en el mercado.

Tomas Jonsson es en cualquier caso, un hecho.


(yo llamo a la aurora boreal el arco iris de la noche, me voy a ir a la cama)

Por cierto, hay que destacar el trabajo, el enorme y fantástico trabajo del traductor Enrique Bernárdez.

De Gudbergur Bergsson, de qué reía Göring, fragmento de Tomas Jonsson Bestseller

por qué reía Göring en esa foto tan conocida de los juicios de Nuremberg todos ríen los policías de la puerta aprietan los labios para reprimir la risa qué les podía haber hecho tanta gracia     ese punto del juicio nunca se llegó a investigar por qué no pone debajo nada más que juicio de Nuremberg pero sin explicar nada de las risas que es lo que más llama la atención lo único que despierta curiosidad por qué la Enciclopedia británica no menciona eso ni tampoco que la familia real británica es de origen islandés     eso no es una enciclopedia es un librejo     será que han publicado la foto para que las personas curiosas se consuman de curiosidad


Tomas Jonsson Bestseller y algunas de sus frases, de Gudbergur Bergsson (sobre sueños)


Dirijámonos hacia el absurdo -dirijámonos hacia la paz. Superemos lo insuperable.

Me es indiferente que Loa acuda a sesiones espiritistas. Eso lo hace casi todo el mundo desde que dios dejó de ser amor, yo no puedo confundir los hechos. Tengo que mantener bien diferenciados la vela y los sueños.

frío sueño que sueña consigo por siempre jamás

algunos días pasan sin que a aquellos que los han vivido se les ocurra nada que pueda considerarse hermoso

a veces pasan semanas
a veces meses
a veces un año entero
entonces uno se muere
después de haber acariciado e insultado amado temido y pensado solamente en la muerte
para mitigarla
para mitigarse
me voy a ir a la cama

los sueños ocultan traidoras intenciones y me acechan estupidez mentira oprobio y violación
exánime busco el sueño gimiendo
mi mente vagabundea sagrada y apática como las vacas de Bombay
cuándo es el día de encorralar

paso las noches despierto
postrado en cama sudoroso agarrotado

yo llamo a la aurora boreal el arco iris de la noche

Tomas Jonsson Bestseller, de Gudbergur Bergsson 1ª Parte

Voy más o menos por la mitad de un extraño libro titulado Tomas Jonsson Bestseller, 170 páginas de 352.
Su autor es Gudbergur Bergsson y, publicada en 1966, está calificada como "la primera novela realmente contemporánea de la literatura islandesa".
Propuse esta lectura en el grupo de Facebook Café Literario, porque aparecía citada en "Amarillo" de Félix Romeo. La verdad es que nos apuntamos entusiasmados unos cuantos, creo que siete, pero por el camino se han bajado casi todos. Obviamente me siento culpable por incitar a los demás a zambullirse en esta loca aventura, pero es algo a lo que ya me voy acostumbrando (a sentirme culpable quiero decir, raras veces tienen éxito las novelas que recomiendo y que a mí sí me han gustado, así que aún era más difícil conseguir que gustara una de la que sólo había leído una buena crítica, la reseña de un suicida, Chusé Izuel, el amigo de Félix Romeo).
Me siento en deuda con muchas personas. No sólo con los que se han comprado Tomas Jonsson Bestseller, también con otras que después de leer mis entusiastas reseñas, han leído esos libros y me han dicho que no son lecturas de su agrado. Así que a partir de ahora espero que nadie se tome al pie de la letra mis reseñas, mis sensaciones, mis gustos. Porque no, porque son míos y no quiero sentirme culpable. Al final lo único que pretendo es que no se desmorone mi mundo, ya saben, mi solipsismo.

SOLIPSISMO es la definición que mejor le viene a esta obra. No hay que buscarle más explicaciones. No busquen las tres patas al gato. No busquen siquiera al gato. Pizca se llama el gato. Pero no le busquen, sólo forma parte del mundo solipsista de Tomas.
No creo que muchos se acerquen a esta novela, pero si lo hacen, déjense llevar, es pura locura, poesía en carne viva, si es que se me permite esta tópica definición.
Es más, no pienso seguir con esta reseña hasta que termine de leer la novela, sólo añadir que no es una obra fácil, como no lo son "Mantra" de Rodrigo Fresán, "Amberes" de Roberto Bolaño o "Agua, perro, caballo, cabeza" de Gonçalo M. Tavares, que sin embargo me fascinan y a mi parecer no son muy distintas en fondo y forma entre ellas. También siento ciertos ecos de Borges y Julio Cortázar entre estas páginas, incluso de Robert Walser.
Para finalizar esta primera parte de la reseña de "Tomas Jonsson Bestseller", transcribo aquí algunos fragmentos porque, tal vez, la novela les pueda parecer rara, pero cada página viene repleta de aforismos, citas, sentencias, como lo quieran llamar, que merecen ser subrayados, destacados, compartidos (muy o no a su pesar):

·En realidad la poesía es una superstición entretejida en las ropas de la gente, que "ni quiere conocer ni conoce la vida misma". LA VIDA NO ESTÁ EN UN LIBRO.
Si los poetas escribieran sobre los hombres en su trabajo y sus horas libres, la poesía resultaría innecesaria. Si los poetas, por otra parte, consiguieran componer narraciones que no existen en la realidad pero que deberían tener su lugar, y ésa es la única poesía verdadera, ilusión creada por la imaginación, entonces no las entendería nadie sino el poeta mismo (si es que él las entiende). Por eso se comprende que no debería haber nada más que biografía. Las obras literarias son innecesarias para toda persona viva. A lo largo de la vida uno conoce a la gente mucho más de cerca en sus problemas y en su verdadero ambiente que en las novelas. El único consejo que hay que aprovechar plenamente la poesía de la vida es tener los ojos y los oídos abiertos como yo.

·Ella no se inmuta aunque me pegue a su vientre. No dice oh, sólo mira igual que un monte helado ante un golpe de mar. 
·Y respiramos con fuerza uno en la cara del otro sin que una sola palabra salga de nuestros labios. Olor a besos en sus labios.
·Vi la punta roja y húmeda de su lengua moviéndose entre los labios y encorvarse como una serpiente en su guarida, los labios chasquearon, los dientes se unieron en la cueva de los besos. Los labios se secaron enseguida y se volvieron escamosos. No hay que mirar, sino olvidar, pero yo no puedo olvidar. 

·En un abrir y cerrar de ojos ha llegado el sábado. No hago más que mover una pierna y ya es fin de semana. En este cajón están reunidos todos los sábados de la vida con su solitaria humillación, su pasividad y su sueño. 

·Cómo me gustaría que todos los domingos fueran domingo. Ojalá lloviera todos los domingos, menos al ir y volver del restorán. Podría enterrarme en la cama y dormir a oscuras todo el domingo sin despertar el lunes con ansiedad.


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